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Vaso de agua 

Los análisis realizados desvelan que el pH detectado se ha debido a un exceso de aluminio

El Ejecutivo orozkoarra ha puesto punto y final a la problemática generada en los últimos días por el agua en mal estado del depósito de agua potable emplazado en el barrio de Mantzarraga. Tras haber realizado las tareas de limpieza del tanque y de sus correspondientes conductos, la última analítica del agua realizada el pasado jueves ha dado un resultado óptimo para su consumo. Aun así, el máximo edil local, Josu San Pedro, recomienda a los vecinos “que esperen unos días más antes de volver a retomar su uso con normalidad, hasta que Osakidetza nos confirme los resultados positivos”. Además San Pedro detalla que “los diagnósticos han desvelado que el motivo de la desviación del pH ha sido un exceso de aluminio en el agua”.

El Ayuntamiento se ha reunido hoy con la empresa subcontratada para el mantenimiento del agua con el objeto de aclarar el origen del exceso de aluminio y exigir responsabilidades por su actuación. Sin embargo, las medidas subsidiarias a adoptar no concluyen aquí. El alcalde adelanta que “a los vecinos afectados del barrio de Mantzarraga no se les cobrará la próxima factura trimestral del agua, es lo mínimo que podemos hacer para compensar las molestias que les ha ocasionado este episodio”.

Además, San Pedro llama a la calma y aclara que desde Osakidetza les han asegurado que esta contaminación no producirá perjuicios en la salud de ninguna persona. De todos modos, el regidor convocará a todos los vecinos afectados a una reunión el próximo domingo para explicarles los pormenores del suceso y aclarar sus dudas.

De 4,7 de pH a 7

El día 3 de enero, el Ayuntamiento tuvo conocimiento de una anomalía en el estado del agua. Al día siguiente las mediciones realizadas dieron unos datos alarmantes de 4,7 de pH (los valores deben estar entre 6,5 y 8,5). Ese mismo día, el Ejecutivo decidió vaciar, manguear y volver a llenar el depósito. Una vez concluidos los trabajos, la analítica se volvió a efectuar y se observó una estabilización del pH en 6,7.

No obstante al día siguiente (día 5), en un nuevo análisis, se percibió un descenso del índice del pH (6,3) debido a los posos dejados por el agua inicial. Inmediatamente el Consistorio decidió vaciar y limpiar en profundidad el tanque afectado y rellenarlo de nuevo, además de sanear toda la red de abastecimiento de la zona como medida preventiva. Tras esta medida los resultados volvieron a ser positivos, situándose en 7.

Otros análisis negativos de Osakidetza

No es la primera vez que Orozko tiene problemas con el agua potable. El Servicio Vasco de Salud (Osakidetza) calificó en los años 2007, 2008 y 2010 el agua de la localidad “como deficiente, principalmente por los altos niveles de aluminio que se detectaron en varias mediciones”, rememora el alcalde.

Por eso, una de las primeras medidas a tomar por el actual equipo de Gobierno ha sido la de trabajar para obtener un agua de consumo de calidad. El trabajo realizado durante estos meses ha hecho que en 2011, tras haber obtenido cinco resultados que incumplen los parámetros establecidos, la última medición anómala corresponda al 13 de julio. A partir de esa fecha, y hasta el incidente actual, todas las mediciones han sido calificadas como aptas, tal y como se puede comprobar en la web de Osakidetza.