Iglesias parroquiales

San Bartolomé de Olarte.

San Bartolomé de Olarte

Es de una sola nave completada posteriormente por espadaña con tres campanas, sacristía y pórtico. En su puerta principal, sobre las grandes dovelas del arco ojival, hay un relieve románico de transición cisterciense. La mayor porte de su actual fábrica, incluyendo su vistoso acceso oeste, es de comienzos del s. XVI. Desde 1940 tiene un reloj en su espadaña. En el interior se han conservado los terceletes del presbiterio. Su primera constatación monumental es de 1385.

San Juan Bautista.

San Juan Bautista

Es de una sola nave completada posteriormente por espadaña, sacristía y pórtico a ambos lados. Tiene dos portadas de medio punto y dos ventanas con tímpanos góticos. Buena parte de su actual fábrica es del s. XVI; la cabecera ochavada, hasta casi su altura total, con ventanas bíforas y delicada tracería. Fue fundada hacia 1180 por Alberta Sánchez, señora de Orozko, y por su esposo García Galíndez, señor de Aiara-Ayala, bajo la advocación de San Ramón. El paso a la advocación de San Juan Bautista debió de producirse entre 1491 y 1498, ya que ésta era la de la iglesia Kexa-Quejana, la más cercana al señor Aiora-Ayala.

San Lorenzo de Urigoiti.

San Lorenzo de Urigoiti

Este templo de una sola nave fue reconstruido en el s. XVIII añadiéndole numerosos elementos neoclásicos: espadaña con tres campanas, sacristía y pórtico. En la parte trasera se conserva una ventana de medio punto, de transición cisterciense, probablemente del s. XIII. Existía ya en 1385 aunque, por su ubicación, se encuentra relacionada con la población más antigua del valle.

San Pedro de Murueta.

San Pedro de Murueta

Es de una sola nave de dos tramos rematada en ábside poligonal y bóvedas de crucería. Cuenta con dos portadas de medio punto, una, la que miro a1 Sur, está lobulada y tiene una imagen de San Pedro en madera de estilo barroco. Tiene dos ventanas góticas con tímpanos trabajados, espadaña de 1642 con tres campanas, sacristía y pórtico de 1604. La mayor parte de la actual fábrica es del s. XVI. En el interior conserva dos altares barrocos del Rosario y de San Pablo, y una cruz plateresca. En la cabecera y en la parte alta de la nave se encuentran las magníficas pinturas correspondientes a la cronología de la iglesia.