Restos del castillo medieval de Untzueta

Untzueta

Cuentan las leyendas que sobre la cumbre del monte Untzueta existía un castillo en el que vivían los gentiles, seres mitológicos de extraordinaria fuerza. En realidad, se trata de un castillo medieval que, hasta su destrucción en el siglo XIV, sufrió numerosos ataques. Gracias a una reciente excavación arqueológica, hoy pueden combinarse un precioso recorrido montañero con la visita a sus sobrecogedoras ruinas.

Qué ver en Untzueta
Hemos de tener en cuenta que lo que vamos a visitar son tan solo los restos consecuencia de una destrucción. Aun así, se perciben con claridad la torre central y los dos sistemas de murallas construidos para su defensa. Además, en varios caseríos y especialmente en el Museo de Orozko podremos observar las grandes bolas de piedra usadas para romper las murallas. Debieron proyectarse con unos artilugios similares a las catapultas y se corresponderán, probablemente, al asalto de 1351.
Y por si todo ello fuera poco, desde la afilada cumbre de Untzueta disfrutaremos de un paisaje infinito.

Mitología
Según los orozkoarras de más edad, los gentiles moraban en el castillo y en la cercana cueva de Jentilzulo. En cierta ocasión, llevaron a la fortaleza una bella muchacha secuestrada en Orozko. Para liberarla, sus dos hermanos acudieron armados con dos grandes barras de hierro. Derribaron la muralla, aplastando a los gentiles. Así fue liberada la joven y destruido el castillo.
Además aparecen numerosas bolas de piedra usadas en los ataques al fuerte. Según la tradición, con ellas jugaban los gentiles a bolos o a pelota. De ahí que estos proyectiles también sean conocidos como jentil-bolak.

Una historia accidentada
Al margen de las diversas noticias del castillo, sin base científica alguna, sí sabemos gracias a la documentación histórica fidedigna que sufrió numerosos ataques en los siglos XIII y XIV. Debemos el origen de los conflictos a la inestable relación entre los reyes de Castilla y los Señores de Bizkaia. Entre los ataques y asedios conocidos, tenemos los de Alfonso X el Sabio (1277), Sancho IV (1289), Alfonso XI (1334) o el de Pedro I (1351). Finalmente, fue destruido por orden de Tello, Señor de Bizkaia (siglo XIV).

Evolución del castillo
Ateniéndonos a los resultados de la excavación arqueológica recientemente realizada, el castillo fue edificado entre los siglos XI y XII. Además, son notables unas obras de reconstrucción posteriores, para arreglar los desperfectos de algún posible ataque. Por fin, son evidentes los restos de la orden de derribo del Señor de Bizkaia, Don Tello. Entre los materiales encontrados, abundan los huesos de animales: son los restos de comida de la soldadesca allí alojada. Además, se encontraron numerosas piezas de cerámica y puntas de flecha de hierro usadas en los diferentes ataques.