Rutas turísticas y senderismo

 

En el corazón del Parque Natural de Gorbeia emerge una elevada meseta de unos 15 km. de perímetro, con una altitud media de 1.100 metros, siendo sus cimas más importantes Peña Lekanda, Gorosteta, Ipargorta, Altipitatz y Askorrigane.

El valle de Orozko ofrece las vistas más espectaculares del macizo, desde donde apreciar sus dimensiones reales plasmadas en verticales y elevadas paredes, junto a las caprichosas formas talladas en las rocas denominadas Atxoagure.

Alberga ecosistemas de gran fragilidad con especies de fauna y flora adaptadas a las específicas condiciones del roquedo, siendo por ello objeto de protección. Se declaró Biotopo Protegido el 11 de julio de 1995.

Recubriendo la roca, el suelo o los árboles en descomposición, en las zonas húmedas y sombrías crecen más de 175 especies de musgos y hepáticas. Estas plantas primitivas son formadoras de suelo y lo protegen frente a la erosión.

Las hayas que crecen en los sitios más abruptos e insospechados, forman bosquetes que dan cobijo a salamandras, ranas bermejas, lirones grises, zorros En el roquedo habita la lagartija roquera, el alimoche, el cernícalo, las chovas Entre los mamíferos es preciso destacar a los murciélagos que, a pesar de haber estado asociados con la brujería y las malas artes, resultan muy beneficiosos para el ser humano ya que se alimentan de insectos.

Los restos de carboneras y chabolas de pastores, junto a yacimientos prehistóricos, son mudos testigos del quehacer humano. Se conservan los restos de una nevera que estaba en servicio aún a mediados del siglo pasado y que era arrendada anualmente mediante subasta, por el Ayuntamiento de Orozko.

Los arrecifes de coral que crecieron en mares cálidos y poco profundos hace unos 110 millones de años son el origen de las calizas que forman el macizo. El agua disuelve la roca provocando en la superficie hundimientos en el terreno (dolinas o trokeas) y fracturando la roca en forma de surcos o canales (lapiaces).

El agua de lluvia penetra por las grietas y fisuras de las rocas, ensanchándolas y formando cavidades por disolución de la caliza. Al mismo tiempo, por precipitación del carbonato cálcico, van formándose innumerables estalactitas y estalagmitas en las cuevas subterráneas.
El karst forma en profundidad un laberinto de simas y cuevas que superan las 130 cavidades, algunas de extraordinarias dimensiones: Urikobasoko Lezandi tiene 301 metros de profundidad y el conjunto Otxabide (Gran grieta central) Lezandi presenta un desarrollo de unos 14 km.

Actividades

Son numerosas las excursiones que nos permitirán acercarnos al entorno de Itzina y disfrutar de su contemplación: manantial de Aldabide, campas de Egilesaburu, campa de Arraba, majada de Austegiarmin, montes de Arno… En su periferia podemos encontrar las áreas recreativas de Altzagorta, si se accede desde Gallartu, y Belaustegi, desde Usabel.
Adentrarnos en el macizo requiere un cierto grado de preparación dado lo abrupto y pendiente del terreno en algunas zonas. Con condiciones meteorológicas adversas (niebla, nieve, hielo) se desaconseja su visita, ya que es fácil perderse y en ocasiones peligroso, dado el elevado número de simas y cavidades.