Bienestar social

 

La dependencia se define como el estado de carácter permanente en el que se encuentran las personas que por razones derivadas de la edad, enfermedad o discapacidad y ligadas a la falta o pérdida de autonomía física, mental, intelectual o sensorial precisan de la atención de otras personas o ayudas importantes para realizar las actividades básicas de la vida diaria. Valorada la situación de dependencia y en función del grado concedido por los servicios especializados la persona podría tener acceso a los siguientes recursos:

  • Servicio de prevención y promoción de la autonomía personal.
  • Prestación económica de asistencia personal.
  • Servicio de teleasistencia.
  • Servicio de centro de día y de noche.
  • Servicios residenciales (permanente o temporal).
  • Prestación económica para cuidados en el entorno familiar.
  • Servicio de ayuda a domicilio.