Ibilbide turistikoak eta mendi-ibilbideak

 

Lekuak: Udaletxeko zubia eta plaza - Santa Marina baseliza - Frontoia - Ibaia - Kantarranako jauregia.

Poemak: "Aldea" - "Orozko" - "Nadie" - "El huerto" - "El nieto" - "Ramas de niebla" - "El valle" - "Vivir para ver".

Ibilbidearen prezioa: 10 euro: ibilbidea, liburua eta kafea.

Kontaktua: secretaria@fundacionblasdeotero.org - www.fundacionblasdeotero.org

Orozko amaren familiaren paisaia idilikoa dugu, bakezko lekua, Pepita Sagarminaga andrea, amama izan zuenaren babesean. Blas de Oterok bere bizitza guztian zehar gogora ekarriko zuen lekua.

El lánguido valle de mi adolescencia donde la luna derrama una luz compasiva sobre la muerte soñada de mis antepasados. Pequeña patria mía, cielo de nata sobre los verdes helechos, la hirsuta zarzamora, el grave roble, los castaños de fruncida sombra, las rápidas laderas de pinares, con estas palabras describía Blas de Otero a Orozko.

El punto de partida de la ruta es el puente y la plaza del Ayuntamiento, por donde el poeta deambulaba los días de sol y fiesta, según rememora en uno de sus poemas. Aquí antiguamente durante las fiestas se colocaba la plaza de toros, en la que toreó Manuel Granero porque el padre de Blas de Otero era su mecenas protector.

Detrás de la plaza se encuentra el frontón, donde el escritor disfrutaba de su afición por la pelota a mano, como él mismo recuerda en un poema: frontón en que tendí, diariamente, los músculos de muchacho.

Siguiendo el cauce del río en el que se bañaba de niño, entre las piedras que mis pies treceañeros traspusieron, llegamos hasta los chopos tintineantes dispuestos frente a la emblemática casa-palacio Ugarte, en el barrio de Kantarrana. Es la residencia de sus abuelos maternos, Josefa Sagarminaga Isasiy José Ramón Muñoz Lambarri.

Entramos por el jardín laberíntico rodeado de árboles frutales, el huerto de la abuela, que el escritor rememora con: cerezas coloradas, manzanas reinetas, príncipes peras y brevas violeta, con una gran gota de almíbar temblando sobre la yerba. Allí Blas de Otero disfrutaba de la lectura mientras observaba la cima de Santa Marina, ladeándose violeta, la falda de la montaña infantil, de ramas tiernas, helechos, espliegos, yerbas aromáticas, y una gran nube blanca coronándole la cabeza.

Etxetzar barruan, liburutegia, aitite medikuaren biblioteka, lorategiaren gaineko galeria eta poetaren logela bisitatuko ditugu.

Blas de Oteroren biografia txikia (PDF, 1,72 MB)